El tren de borrascas pone a prueba a Jaén

Las borrascas dejan más de setenta litros por metro cuadrado de media en Jaén y provocan incidencias en carreteras y riberas. Los avisos se elevan a naranja
El paso continuado de frentes ha convertido los últimos días en una sucesión casi ininterrumpida de chubascos persistentes y rachas de viento que han marcado el pulso cotidiano de la provincia de Jaén. El llamado carrusel de borrascas no solo ha dejado registros de lluvia poco habituales en tan corto espacio de tiempo, sino que ha provocado incidencias en carreteras, problemas de accesibilidad en algunos núcleos rurales y un seguimiento constante de los cauces, especialmente del Guadalquivir.
La Agencia Estatal de Meteorología, Aemet, mantiene activados avisos por lluvias y viento tanto para este martes como para el miércoles, jornada en la que se espera un empeoramiento notable del temporal con rachas muy fuertes en zonas de sierra y áreas elevadas. De hecho, para las sierras de Cazorla, Segura, Sierra Sur y Mágina mañana se elevarán las advertencias a naranja.
Los datos confirman que no se trata solo de una impresión. Según el informe pluviométrico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la provincia ha recogido de media 74,7 litros por metro cuadrado en los últimos siete días. El acumulado en lo que va de mes alcanza los 95,1 litros por metro cuadrado y el del año hidrológico se sitúa ya en 295,8 litros por metro cuadrado.
Las cifras son aún más llamativas en algunos enclaves del nordeste provincial. En Cazorla se han superado los 215 litros por metro cuadrado en una sola semana, mientras que en Siles se han rozado los 135 litros por metro cuadrado. En el entorno de Los Villares, varias estaciones han registrado entre 140 y 150 litros por metro cuadrado, y en el embalse del Quiebrajano el acumulado semanal ha alcanzado los 177. También la capital y su área metropolitana han quedado bien empapadas. Algunos puntos de medición en Jaén han superado los 100 litros por metro cuadrado en siete días.
LAS INCIDENCIAS
Las consecuencias ya se han dejado notar en la red viaria. Durante las últimas horas se han producido caídas de piedras sobre la calzada en la carretera A-324, a la altura de Cambil, en la A-6050 en el término de Castillo de Locubín y en la A-335 en Alcalá la Real, obligando a los servicios de conservación a intervenir para retirar los materiales y garantizar la seguridad del tráfico.
La situación más delicada se vive, sin embargo, en el entorno del alto Guadalquivir. La crecida del río ha vuelto a dejar parcialmente incomunicados a los vecinos de la pedanía de Coto Ríos, en el municipio de Santiago-Pontones, donde algunos accesos habituales han quedado anegados. El propio Ayuntamiento ha informado de que, debido al desbordamiento del cauce, se ha habilitado de manera provisional un acceso alternativo por el camino del cementerio.
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