El Defensor del Pueblo Andaluz investiga la atención a temporeros

Una docena de municipios, bajo requerimiento por la situación residencial y social de los trabajadores de la campaña de la aceituna
La atención a los temporeros que llegan cada año a la provincia de Jaén para trabajar en la campaña de la aceituna vuelve a situarse bajo el foco institucional y social. El Defensor del Pueblo Andaluz ha iniciado una docena de actuaciones de oficio para analizar las condiciones residenciales y sociales de esta población en doce municipios jiennenses.
La información se conoce la misma semana que el Ayuntamiento hace balance. El albergue municipal de Jaén, que funcionó entre el 5 de noviembre y el 20 de diciembre, registró un 78% más de pernoctaciones y un 60% más de personas usuarias que en la campaña anterior. Un incremento que evidencia la presión creciente sobre unos recursos concebidos como temporales pero cada vez más demandados a tener de una mayor campaña.
Durante esta cosecha, abrieron en la provincia 14 albergues con 565 plazas, a las que se sumaron otras 60 habilitadas de forma extraordinaria por el Ayuntamiento de Jaén en colaboración con Cruz Roja a partir del 13 de noviembre, ante el aumento de personas sin alojamiento. Antes incluso de la puesta en marcha de este dispositivo de emergencia, Cáritas había reclamado que se adelantase la apertura de los albergues tras detectar la presencia de temporeros durmiendo al raso en distintos puntos de la capital y otros municipios. Una situación que, lejos de ser puntual, se repite año tras año y afecta especialmente a quienes llegan sin contrato previo o no consiguen incorporarse a cuadrillas, obligándoles a recurrir a pisos hacinados, estancias muy breves en albergues o directamente a la calle.
El Defensor del Pueblo Andaluz ha solicitado información detallada a los ayuntamientos de Jaén, Úbeda, Andújar, Baeza, Torredelcampo, Villanueva del Arzobispo, Torredonjimeno, Mancha Real, Villatorres, Martos, Alcalá la Real y Villacarrillo para conocer el número de temporeros desplazados, las personas que podrían encontrarse en situación de sinhogarismo, los recursos disponibles y la planificación prevista para próximas campañas. La institución recuerda que esta problemática ha sido abordada de forma reiterada en sus informes al Parlamento andaluz desde 2001 y que incluso durante la pandemia quedó patente la fragilidad de la red de acogida.
A este diagnóstico se suma el de Jaén Acoge, que en su informe anual sobre la campaña de la aceituna advierte de la persistencia de “carencias estructurales en el sistema de acogida a personas temporeras”. Y es que en los últimos meses, además, el Defensor ha recibido informaciones sobre retrasos en la apertura de albergues, falta de financiación suficiente y saturación de los servicios sociales municipales, así como sobre el aumento de discursos estigmatizantes hacia la población migrante vinculados a la presencia de personas viviendo en la calle en condiciones precarias.
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