Cerrar Buscador

"Cada vez que comparto escenario con mi madre, es maravilloso"

Por Javier Cano -
Compartir en X @JavierC91311858
"Cada vez que comparto escenario con mi madre, es maravilloso"
Paula Perabá (primera por la izquierda) en una reciente actuación en Villargordo junto a su madre, Victoria Romero, y el guitarrista José Antonio. Foto: Ayuntamiento de Villatorres.

En su DNI aparece como Paula Santos Romero (Jaén, 2004), lo mismo que pasará en el título de Marketing y Publicidad cuyo Grado Superior estudia (y la tiene de exámenes estos días), pero en los carteles es Paula Perabá, cantaora y de las de dinastía

Tras su reciente éxito en su última actuación en la provincia, con motivo del Día de Andalucía, su garganta se templa para lanzarle saetas, con suavidad de pétalo y jonda rotundidad, a sus principales devociones, por las calles de Jaén. 

—Para una cantaora que toca el palo de la saeta, tener Santos como primer apellido le va que ni pintado. Romero es flamenquísimo, torero... ¿Por qué Perabá, entonces?

—Viene del apellido de mis abuelos, decidí ponérmelo porque de ahí viene la rama artística de la familia. 

—¿Abuelos paternos, abuelos maternos?

—Ambos.

—Gente del flamenco...

—Más que mis abuelos, sus padres.

—¿Sus bisabuelos? Le viene de antiguo entonces, Paula.

—La verdad es que sí.

—Y hablando de familia, su madre, Victoria Romero: palabras mayores. ¿Cuándo, cómo descubrió usted sus facultades y supo que lo suyo sería cantar, o que podría serlo?

—Sinceramente, de pequeña, con cuatro o cinco añillos, me decantaba más por el baile. Iba con mi madre, la acompañaba a las clases que daba en los colegios y me gustaba más que cantar, pero cuando crecí, a los diez u once años, ya me gustaba más el cante, me iba con mi madre a sus ensayos, decidí empezar a cantar y a los quince o dieciséis años empecé a pisar escenarios, acudir a certámenes...

—Diez años de trayectoria, pues. ¿Contenta con esta década de aprendizaje, de primeros logros, de abrir puertas e ir dejando claro que viene pisando fuerte? 

—Estoy contenta, y mi madre me ayuda, me enseña, me va guiando. 

—Contar con una maestra de la categoría de su madre, de una profesional reputada y una artista reconocida, ¿es una ventaja, o también tiene su aquel?

—Es una ventaja, sí.

—Se lo pregunto por el nivel de exigencia, que se le supone alto, como el valor a los militares.

—Estoy completamente con ella, me va guiando y enseñando, sé que si fallo me lo va a decir hasta que lo corrija, y eso es bueno, no me quiero conformar con poco, yo también soy exigente. 

—¿Se parece mucho a ella, artísticamente hablando, o son polos opuestos?

—No, a la hora de cantar somos voces distintas y aunque para mí es una gran figura, intento darle mi estilo, buscar mi propia personalidad. 

—¿Cuál cree que terminará siendo ese estilo propio, esa personalidad?

—Estoy en el flamenco antiguo, me gusta mucho, pero es verdad que cuando estudiaba el Bachillerato me moví más por otro estilo, haciendo canciones.

—Y ahora lo tiene claro, ¿no?

—Sí, suelo moverme más en lo antiguo.

—Le tira la pureza, vamos.

—Sí.

—Está en plena epoca de exámenes, de hecho esta entrevista es una excepción en su agenda. ¿Solfeo, Piano, Canto? ¿En qué mundo académico se mueve?

—Mi mundo académico va por otro lado, estudio un Grado Superior de Marketing y publicidad.

—Vaya, polos opuestos, ¿otra vocación, o es que le ve más seguridad que a los escenarios?

—Empecé estudiando Diseño gráfico, por mi abuelo, que dibujaba y era tallista, pero luego tiré por lo otro. 

—¿Le gustaría llegar a la profesionalización como cantaora, o se ve combinando la oficina y las peñas? 

—Me gustaría una combinación de ambas, sí, porque me encantaría dedicarme y llegar adonde ha llegado mi madre, pero no veo yo que aquí se apoye mucho a los jóvenes.

—¿Ese "aquí" se refiere a su tierra, a Jaén?

—Sí, y a Andalucía también. 

—Por lo pronto, hace pocos días hizo usted ruido en Villargordo, por el 28-F. De entonces a hoy...

—Esta semana que viene empiezo ya con las saetas; el miércoles que viene con la Universidad Popular, en el certamen de saetas que lleva mi madre.

—Y de ahí al balcón.

—Claro.

—La Semana Santa, su agenda saetera, ¿la prepara con antelación, o improvisa a pie de trono?

—Cada Semana Santa voy abriendo un poco el camino: este año le canto al Abuelo, al Gran Poder, no sé si alguna más, de momento esas. 

—Y algo más, que este año debuta en la ofrenda poética del Camarín. 

—Efectivamente, me siento orgullosa de que cuenten conmigo para eso, al Abuelo le tengo muchísima admiración. Y tambien estoy nerviosa, por eso mismo, porque lo considero muy grande. 

—Con su madre al lado...

—Cada vez que comparto escenario con ella, es maravilloso.

—Saeteros y saeteras no faltan en las procesiones de Jaén, ¿por qué hay que detenerse a escuchar a Paula Perabá? 

—Porque van a descubrir a una chica joven cantando saetas (algo que no se ve mucho en estos tiempos), porque van a descubrir sentimiento y devoción. 

 Foto cedida por Paula Perabá.
Foto cedida por Paula Perabá.

He visto un error

Únete a nuestro boletín

COMENTARIOS


COMENTA CON FACEBOOK