La travesía de un jiennense para llegar a Madrid: más de seis horas hasta Atocha

Antonio L. relata su primer viaje a la capital tras el corte ferroviario entre Jaén y Almuradiel: autobús, esperas, tren y, por una incidencia, Cercanías desde Aranjuez
Misión (im)posible. Llegar de Jaén capital a Madrid se ha convertido desde esta semana en un viaje por etapas. Y ya hay quien lo está experimentado en carne propia. Antonio L., jiennense que trabaja en la capital de España, lo comprobó este lunes en primera persona: más de seis horas desde que inició el trayecto en Jaén hasta alcanzar la estación de Atocha. Autobús hasta Almuradiel, espera para subir al tren y, debido a una incidencia durante este viaje, un último transbordo en Aranjuez para completar el recorrido en Cercanías.
“Mi caso sólo es parte de la nueva realidad del tren en Jaén desde hoy y durante un año como mínimo”, resume en declaraciones a este diario Antonio L., quien relata una experiencia que permite poner rostro a las consecuencias para los viajeros del nuevo corte ferroviario.
Las obras de adaptación de la infraestructura para la Autopista Ferroviaria Algeciras-Zaragoza obligan desde el pasado domingo 6 de septiembre a modificar los servicios de Media Distancia entre Madrid y Jaén.
Renfe ha establecido un transporte alternativo por carretera entre la capital jiennense y Almuradiel, con las correspondientes paradas intermedias y en ambos sentidos. La interrupción ferroviaria entre Jaén y Córdoba se prolongará, según la información comunicada por Adif, hasta otoño de 2027.
DE LA ESTACIÓN DE JAÉN AL AUTOBÚS
El viaje de Antonio comenzó en la estación de Jaén, aunque no sobre raíles. Los pasajeros tienen que dirigirse ahora al lateral del edificio para tomar el autobús dispuesto como alternativa al tren. Según relata el viajero, el punto de salida no estaba señalizado cuando realizó el trayecto.
A partir de ahí comenzó la primera etapa. “Coges un autobús en el lateral de la estación de tren, que no está señalizado. Te pegas una hora y cincuenta minutos hasta llegar a Almuradiel”, explica.
El recorrido por carretera responde al dispositivo implantado para mantener las conexiones de Media Distancia Madrid-Jaén mientras permanezca cortada la circulación ferroviaria en este tramo.
Los cambios afectan también a otros servicios: los Intercity Almería-Madrid han dejado de circular durante las obras y el desplazamiento entre Almería y Linares-Baeza se cubre por carretera con dos servicios diarios.
VEINTE MINUTOS DE ESPERA EN ALMURADIEL
En la travesía de Antonio, al llegar a Almuradiel tuvo que cambiar el autobús por el tren. Pero tampoco de manera inmediata. Lebrón cifra en unos 20 minutos la espera en la estación hasta la llegada del convoy procedente de Madrid.
Su descripción refleja la particular operativa que se produce en este punto: primero descienden los pasajeros que viajan en dirección a Jaén y, después, acceden quienes han llegado en autobús desde la provincia jiennense para continuar hacia Madrid.
“En la estación de Almuradiel esperas unos 20 minutos hasta que llega el tren que viene de Madrid. Se baja la gente que viene en él y, sin limpiar ni nada, suben los que estaban esperando en Almuradiel”, continúa el jiennense.
UNA INCIDENCIA AÑADE OTRO TRANSBORDO
El desplazamiento se complicó todavía más por una circunstancia que, según precisa el propio afectado, no forma parte del itinerario alternativo ordinario, sino que estuvo motivada por una incidencia durante la jornada.
El tren llevó a los pasajeros únicamente hasta Aranjuez. Allí tuvieron que abandonar el convoy y realizar un nuevo transbordo para coger un Cercanías con destino a Atocha.
Ese último tramo añadió alrededor de 50 minutos al periplo. Lo que ya era un viaje marcado por el cambio del tren al autobús y el posterior regreso al ferrocarril terminó convirtiéndose, en el caso de Antonio, en una sucesión de autobús, espera, Media Distancia y Cercanías antes de alcanzar el centro de Madrid.
Y POR FIN ATOCHA
El balance que hace el jiennense es elocuente: más de seis horas de trayecto. Y establece una diferencia entre el tiempo que figura actualmente al comprar el billete y lo que finalmente necesitó para llegar a su destino.
“Cuando compras el billete, ahora la duración es de 40 minutos más con respecto a antes. Pero la realidad hoy han sido más de dos horas con respecto al tiempo que se tardaba antes”, explica.
Su experiencia llega apenas unos días después de la protesta celebrada en la estación Linares-Baeza contra el aislamiento ferroviario de la provincia. Entre 225 y 250 personas participaron en aquella concentración, en la que las plataformas convocantes reclamaron alternativas durante las obras, la recuperación de servicios y mejoras en las conexiones.
Para viajeros habituales como Antonio, las consecuencias del nuevo escenario ya no se miden únicamente en anuncios de obras, servicios alternativos o plazos. También se tradujeron en algo mucho más cotidiano: salir de Jaén, subir a un autobús, esperar en Almuradiel, volver al tren, apearse en Aranjuez y tomar un Cercanías para, más de seis horas después, llegar finalmente a Atocha.
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