Siglo y medio sobre el solar del antiguo convento de San Francisco

El palacio de la Diputación Provincial de Jaén comenzó a erigirse en 1876, con proyecto inicial del arquitecto granadino Jorge Porrúa Moreno
No tiene la antigüedad de esa puerta madrileña que en la voz de Ana y Víctor es todo un himno al devenir, pero tampoco cuenta su edad solo por decenas el majestuoso palacio de la Diputación Provincial de Jaén, no.
Siglo y medio, treinta lustros viendo pasar el tiempo desde aquel 1876 en el que, bajo proyecto inicial del arquitecto Jorge Porrúa, lo que fue histórico convento de San Francisco y luego solar empezó a convertirse en ese hito jiennense que preside la popular plaza vieja.
¡La de historia (y la de huesos) que hay bajo las piedras del flamante palacio provincial, áulica losa donde todavía duermen el sueño eterno caballeros medievales, damas de torneo y gente de Iglesia!
Hablando de sotanas, a Porrúa se debe el sótano del hermoso edificio, un espacio subterráneo que ha tenido usos tan nobles como el de museo de la ciudad (dirigido por el insigne Alfredo Cazabán a principios del XX) y entre cuyos gruesos muros se labró, por poner solo un ejemplo, la sobrecogedora talla del Señor Yacente de Constantino Unghetti, a mediados de la misma centuria.
Otros tomaron el testigo (Ricardo Marcos, Flores Llamas...) y culminaron (en 1915, el año del nevazo, se le coronó con el reloj y el templete actuales de su fachada) una obra a día de hoy imprescindible en la memoria sentimental de las gentes de Jaén.
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