La campaña acaba sin rebusca y con precios estancados

El retraso por las lluvias, la baja producción en algunas zonas y el encarecimiento de costes marcan un nuevo año atípico en el olivar jiennense
La campaña de recogida de la aceituna está prácticamente finalizada, aunque lo hace con un calendario alterado por las lluvias registradas durante los primeros meses del año. Este retraso ha condicionado tanto la producción como las labores en el campo y deja una imagen poco habitual a finales de marzo, con fincas aún activas y olivos que ya empiezan a mostrar las yemas de la próxima cosecha.
En comarcas como Sierra Morena y la Campiña Norte, el tramo final de campaña ha estado marcado por un descenso de los rendimientos y por la dificultad añadida de recoger la aceituna caída al suelo. La humedad ha provocado que gran parte del fruto quede incrustado en el terreno, complicando su aprovechamiento. En estas zonas, la producción se ha situado entre los 5.500 y 6.000 kilos por hectárea.
El comportamiento ha sido diferente en la Campiña Sur, donde los rendimientos grasos han superado los del año pasado, alcanzando valores de entre el 21% y el 22%. También en la comarca de La Loma, en municipios como Canena, se han registrado cifras similares, con dos o tres puntos más que en la campaña anterior. En paralelo, los trabajos agrícolas avanzan con rapidez, con la poda muy adelantada y realizada mayoritariamente mediante el picado de leña, mientras que los tratamientos contra el repilo ya han comenzado ante las condiciones de humedad acumulada.
De esta manera, la rebusca de la aceituna es prácticamente inexistente. La prolongación de la campaña ha reducido el margen para esta práctica y, además, la normativa vigente desde 2021 obliga a que cualquier transporte de aceituna cuente con el Documento de Acompañamiento al Transporte (DAT), lo que limita la recogida a aquellas personas que disponen de autorización expresa de los propietarios de las fincas.
A esta situación se suma la caída de la producción respecto a lo previsto. Según los últimos datos disponibles, a finales de febrero se habían recogido en Jaén 354.733 toneladas de aceituna, lo que supone cerca de un 36% menos que en el mismo periodo del año anterior.
En paralelo, el mercado del aceite de oliva mantiene una tendencia de estancamiento en origen. A pesar de que la campaña de comercialización avanza a buen ritmo, los precios no experimentan variaciones significativas desde septiembre del año pasado. Solo en noviembre, a las puertas del inicio de la campaña, se alcanzó un pico de 5,2 euros por litro, según los datos del sistema Poolred.
Este estancamiento se produce en un contexto de aumento de los costes de producción, influido por el escenario político mundial, lo que añade presión a la rentabilidad del sector.
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