Jiennenses que cuidan, luchan y transforman

Micaela Navarro, la plantilla de Ayuda a Domicilio de CLECE y la pediatra Carmen Espín Quirante reciben en Lebrija el reconocimiento a una labor que, desde Jaén, transforma la vida de las mujeres
La emoción se respiraba en el ambiente durante la gala de los XIII Reconocimientos Menina, celebrada en Lebrija. Y entre tantas historias de lucha y compromiso, la provincia de Jaén tuvo un protagonismo gracias a tres nombres propios. Micaela Navarro Garzón, la plantilla del Servicio de Ayuda a Domicilio de CLECE y la pediatra Carmen Espín Quirante representan la fuerza silenciosa y constante que sostiene la igualdad en la tierra.
El aplauso más prolongado se lo llevó Micaela Navarro al recibir la Mención Especial de esta edición. Su figura ha sido durante décadas sinónimo de compromiso feminista. Desde finales de los años ochenta ha trabajado para que las mujeres vivan más libres y seguras. De su mano y de la de otras compañeras llegó al Congreso la Ley Integral contra la Violencia de Género, uno de los hitos más importantes de la democracia española.
En la gala, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, fue la encargada de entregarle la distinción, subrayando la necesidad de seguir avanzando “por las que ya no están y por las niñas que están creciendo ahora y que merecen un futuro libre de violencia”.
A su lado, aunque desde una labor mucho más discreta y cotidiana, la provincia celebró también el reconocimiento al equipo de profesionales del Servicio de Ayuda a Domicilio de CLECE en Jaén. Para muchas mujeres, estas trabajadoras representan la primera mano amiga que detecta señales de alerta. Conocen los hogares, las miradas y los silencios, y su tarea diaria se ha convertido en una herramienta fundamental para proteger a quienes viven situaciones de vulnerabilidad. Su formación especializada, fruto del acuerdo que mantienen desde 2022 con la Subdelegación del Gobierno en Jaén, ha reforzado su papel como red de apoyo cercana y de confianza. La distinción Menina reconoce, en definitiva, el valor inmenso de un trabajo que, aunque no siempre visible, cambia vidas desde dentro.
El tercer nombre jiennense premiado fue el de la pediatra Carmen Espín Quirante, galardonada con uno de los diplomas honoríficos. Su carrera en Granada y Jaén ha estado marcada por una sensibilidad especial hacia la igualdad y por una manera de entender la medicina que pone en el centro la dignidad de las personas. Su consulta ha sido, durante años, un espacio seguro para muchas madres que encontraron en ella escucha, orientación y humanidad en momentos difíciles. Su reconocimiento subraya la importancia de quienes, desde el ámbito sanitario, contribuyen a detectar, prevenir y acompañar situaciones relacionadas con la violencia machista.
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