La noche en la que Jaén corre para todo el país

La Noche de San Antón reunirá a 16.000 atletas, con la mitad llegados de fuera de la capital, en una edición récord que convertirá a Jaén en epicentro deportivo, social y económico
Jaén está lista para vivir su noche más atlética. El próximo sábado, la 43ª edición de la Carrera Internacional Noche de San Antón volverá a transformar la ciudad en un circuito gigante donde se darán cita 16.000 corredores y decenas de miles de espectadores. Pero el dato que mejor resume la dimensión real del evento es otro: el 50% de los participantes llega desde fuera de la capital.
“Más de la mitad de los corredores vienen de fuera de Jaén, en torno a 4.000 desde la provincia y muchos otros desde distintos puntos de España y del extranjero”, subrayó el alcalde, Julio Millán, durante la presentación oficial. “Eso demuestra que esta prueba tiene una enorme proyección turística y un retorno económico que seguro notará la ciudad”.
La San Antón ya no es solo una carrera local con tradición. Es una cita capaz de llenar hoteles en temporada baja, dinamizar la hostelería y colocar a Jaén durante una semana en el mapa del atletismo nacional e internacional.
El propio Millán se mostró satisfecho por el crecimiento sostenido de la prueba: “Situará a Jaén como una ciudad capaz de afrontar retos logísticos y organizativos de primer nivel”. Un desafío que se materializa en cifras como la de los 12.000 corredores en la prueba absoluta, 2.000 en categorías infantiles y otros 2.000 en la carrera escolar.
Mientras los atletas calientan, la ciudad se prepara para encender sus tradicionales 38 lumbres, uno de los elementos más singulares de la carrera. Fuego real en las calles, barrios volcados y un público que convierte el último tercio del recorrido en un pasillo humano. “La suma de las pruebas deportivas con las lumbres convierte a la San Antón en una fiesta con grandísima repercusión y un referente para nuestra ciudad en el exterior”, insistió el alcalde.
Desde la Diputación, África Colomo valoró el evento como un ejemplo de cómo el deporte puede ser una herramienta de desarrollo: “Aquí se aúnan los valores de los corredores con la imagen que se da de Jaén, tanto a nivel organizativo como por el retorno económico que supone para toda la provincia”. La responsable provincial defendió además el aumento del apoyo institucional: “El deporte es un motor de cohesión social y económica y tenemos que seguir respaldando citas como esta”.
El respaldo privado también forma parte de la ecuación. Para la Caja Rural de Jaén, uno de los principales patrocinadores, la San Antón es “mucho más que una carrera”. Su director general, Álvaro Martínez, lo resumió así: “Es deporte, pero también es tradición, es cultura y es una forma de mostrar nuestro compromiso con la ciudadanía”.
En el plano estrictamente deportivo, Jaén volverá a recibir a algunos de los mejores fondistas del mundo y a un bloque nacional de primer nivel, aunque la organización insiste en que el alma del evento sigue siendo popular. Miles de corredores anónimos compartirán salida y calles con campeones olímpicos, una convivencia poco habitual en pruebas de este tamaño.
Para que todo funcione, el Ayuntamiento ha diseñado un dispositivo de seguridad con más de 800 personas, entre voluntarios, policías, sanitarios, bomberos y técnicos deportivos. Una estructura necesaria para blindar una noche en la que coinciden carrera nocturna, multitud y fuego real en numerosos puntos del recorrido.
La recogida de dorsales, instalada en un local comercial del centro urbano durante varios días, es otro reflejo del enfoque del evento: integrar la carrera en la vida diaria de la ciudad y convertirla en una experiencia colectiva que va mucho más allá de los 10 kilómetros.
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