Un vecino desalojado de la calle Unicef: "Estaremos fuera del bloque hasta el viernes como mínimo"

Luis Jódar explica que hoy pasa el día con su familia fuera del hotel donde se hospeda por la carrera de San Antón: “No todo el mundo tiene los mismos recursos”
Luis Jódar es uno de los vecinos de la calle Unicef —donde la aparición de grietas obligó al desalojo de medio centenar de residentes— que desde la noche del pasado martes se encuentra alojado en un hotel. Este jueves ha tenido que abandonarlo de forma puntual debido a las reservas derivadas de la celebración de la carrera de San Antón, tal y como ya advirtió el alcalde Julio Millán. “Mi familia y yo estamos hoy en el apartamento de un amigo, pero no todo el mundo tiene los mismos recursos”, explica en declaraciones a este periódico.
Según le han comunicado, a partir de la noche del domingo podrá regresar al hotel junto a su mujer, sus dos hijos y la mascota. “Nos han dicho que seguiremos alojados, como mínimo, hasta el viernes de la semana que viene”, señala. “Lo llevamos lo mejor que podemos, pero es muy duro estar fuera de casa: se pasan malos momentos y no sabes qué hacer”, añade.
Jódar, de 56 años, reside en el bloque I, denominado Tosiria, donde hay alrededor de una veintena de vecinos desalojados; el resto pertenecen al bloque III. Están repartidos en dos establecimientos hoteleros de la capital, si bien hoy tienen que buscar alternativas.
DE LA IRRUPCIÓN DE LAS GRIETAS AL DESALOJO
El jiennense relata que las primeras grietas aparecieron el pasado 3 de enero y fueron comunicadas a la Policía Local. A partir de ese momento, las fisuras fueron aumentando tanto en la calzada como en las aceras, en un proceso vinculado, según los vecinos, a la construcción de una promoción de viviendas cercana, donde la empresa continúa realizando sondeos.
Con el paso de los días creció la preocupación entre los residentes, que también contactaron con Aqualia a través del representante vecinal. Hasta la calle Unicef acudieron efectivos del Cuerpo de Bomberos, que inspeccionaron los edificios. “Comprobaron que el nuestro no estaba afectado, pero el de arriba sí. De hecho, el agua llegó a inundar dos garajes”, explica.
La noche del martes 13, Luis Jódar se encontraba fuera de casa cuando recibió la llamada de su hijo. “Me dijo que estaban desalojando a los vecinos del bloque de arriba. Volví corriendo y ya vi el dispositivo”, recuerda sobre el momento en el que el Ayuntamiento ordenó el desalojo, con la presencia del alcalde. “Habló con nosotros para comunicárnoslo”, añade.
LOS AFECTADOS PIDEN VIGILANCIA PARA EVITAR ROBOS
Los vecinos desalojados agradecen la vigilancia que está realizando la Policía Local en los bloques afectados para prevenir robos. Mientras tanto, el grupo de WhatsApp de los residentes permanece activo para compartir información y conocer cualquier novedad.
A la espera de que los informes técnicos permitan resolver la situación, los afectados confían en poder recuperar la normalidad lo antes posible y sin riesgos. “Llevo más de 20 años viviendo en mi piso. Nunca había pasado por algo así. Son cosas que ves en la televisión y piensas que nunca te van a ocurrir”, concluye.
Únete a nuestro boletín

