
“Siempre tienes que tener un objetivo y seguir con las zapatillas puestas hasta conseguirlo”
Nació en Ágreda, un pequeño pueblo soriano, y desde allí empezó a correr sin saber que acabaría haciendo historia. Fermín Cacho convirtió el esfuerzo silencioso y el talento precoz en una carrera legendaria que tuvo su noche más brillante el 8 de agosto de 1992, cuando paralizó un país entero con aquel sprint inolvidable en Montjuïc. Fue el primer español en colgarse un oro olímpico en atletismo, el chico que supo esperar su momento y atacar cuando más pesaban las piernas y los nervios.
Hoy, más de tres décadas después, ya sin clavos pero todavía con zapatillas, sigue hablando del atletismo como quien habla de casa. Lo hace con respeto, emoción y hambre de futuro. No compite en la 43 Carrera Urbana Internacional Noche de San Antón; la retransmite para 7TV. Pero entrena seis días por semana, sueña con nuevos retos y observa con orgullo cómo crece el atletismo español. En esta conversación, Fermín Cacho repasa recuerdos imborrables, analiza el presente y deja consejos sencillos para quienes hoy llenan las carreras populares buscando, quizá sin saberlo, sentirse un poco como él se sintió aquella noche mágica de Barcelona 92.
—¿Te pica el gusanillo de correr en la Carrera Urbana Internacional Noche de San Antón?
—Hombre, no, porque hace mucho frío, no. Es una carrera que la he corrido a nivel profesional: un año quedé segundo, otro año quedé cuarto. Es una carrera que se hace de noche, que llama la atención y que te gusta. Pero bueno, sé que la voy a correr. Este año no ha podido ser, pero seguramente que en el futuro, el año que viene, seguramente que sí.
—Todos los que le conocemos no podemos olvidarnos de esos Juegos Olímpicos de 1992. ¿Todavía le para la gente por eso o la juventud ya no se acuerda?
—Hombre, evidentemente la juventud se acuerda menos. Además me retiré pronto, me retiré en 2003. Pero sí que es cierto que la gente mayor y no tan mayor, los jóvenes, te siguen parando. Sobre todo cuando voy a carreras y evidentemente todos los participantes que van con la familia y con todo te saludan, te hacen fotos y de todo. Entonces, en ese aspecto sí, pero los jóvenes ahora es mucho más difícil. Si no estás en la tele todos los días, no te siguen.
—¿Qué recuerdos tiene de ese día? ¿Todavía hoy lo vive con emoción cuando se ves por televisión?
—Sí, claro que sí. Además son carreras que no hace falta ni verlas en televisión para saber lo que haces y cómo estás en tu momento. Entonces, aun sabiendo cuál es el resultado final, dices: “hostia, a ver qué pasa, a ver”. Y siempre miras detalles, miras posiciones, miras a ver cómo estás, miras cuestiones de táctica… bueno, de técnica, de ver cómo pisas.

—¿Todavía hoy te corrige a si mismo?
—Sí, creo que siempre. Aunque lo hagas bien o bastante bien, siempre dices: “hostia, pues mira, todavía se podría mejorar”. Ahora ya es mucho más difícil, pero sí que se puede.
—¿Entrena a día de hoy? ¿Cuántos días a la semana?
—Después de estar mucho tiempo prácticamente sin hacer nada y sin ponerme las zapatillas, ahora llevo ya tres años… uno lo pasé muy jodido hasta que me puse bien. Pero sí, a día de hoy entreno seis días a la semana. Los domingos por la tarde no entreno y normalmente estoy empezando a hacer ya doble sesión.
—Eso apunta a larga distancia…
—No, no son carreras de larga distancia, ni muchísimo menos. Hay objetivos para el futuro, de cara a este 2026, que hay que creer en ellos, hay que ilusionarse con ellos. Son cosas que fáciles no son, pero siempre tienes que tener un objetivo y para poder cumplirlo hay que entrenar mañana y tarde. He vuelto además con el entrenador que he tenido toda la vida, mi entrenador, padre y de todo, que es Enrique Pascual. O sea que más no puedo pedir al 2025 y al 2026. Al 2026 le pido todo eso.
—¿Puede adelantar alguno de esos objetivos?
—No, poco a poco, hay que ir poco a poco.
—Pero ya le hemos visto en algunas carreras…
—Sí, carreras sí estoy haciendo, cada vez mejor, encontrándome mejor, ir poco a poco estando bien y buscando ese objetivo, que no es fácil pero está ahí. Esa es la ilusión que se tiene: decir “venga, vamos a seguir con las zapatillas puestas hasta conseguirlo”.
—¿Cómo ve ahora mismo el panorama del atletismo español?
—Tenemos muy buenos nombres. Tenemos buen atletismo. Yo he visto que el año pasado fue un referente, fue un mundial en el que se estuvo ahí, hubo muchos finalistas, pero más aún me quedo no con los finalistas y las medallas, sino con la forma de competir, de enfrentarse a las competiciones, de salir con la cabeza alta, competir dándolo todo. Tenemos pruebas de relevos, de velocidad, de saltos… quizá donde más fallamos es en el salto con pértiga, pero sí tenemos un buen atletismo.

—En fondo y en chicas también está creciendo mucho…
—Sí, Yago Rojo, Laura Luengo… y más aún Carmen Forero, que ha hecho un final de 2025 impresionante, campeona de Europa de cross y entrando entre las 15 primeras en el campeonato del mundo. Las chicas van pisando fuerte. Hay un gran margen de mejora y cuanto más se meten en la competición y más hacen atletismo, el nivel todavía sube mucho más y esa mejora se está viendo.
—¿Y cómo ve la fiebre del running de los últimos años?
—Eso está bien. Hay una cosa súper importante: la actividad física deportiva es una cosa que nos viene bien para la salud, para encontrarnos bien, no para competir, no de alta competición, sino para estar bien. Hacemos frente a la salud mental con la actividad física deportiva. Al final lo que queremos es vivir más y mejor. Si eso lo aplicamos y la gente hace tres o cuatro veces por semana esa actividad física deportiva, ya se animan a correr y ese es el boom del running.
—¿Qué consejo da a los que empiezan?
—Antes de gastarse dinero en unas zapatillas, yo les recomiendo que vayan al médico, que se hagan una buena prueba de esfuerzo para saber cómo están, para saber cómo empiezan. Ver que no tengan ninguna patología cardíaca ni ninguna otra cosa, que no estén anémicos, que sus valores estén bien para poder entrenar. Eso es lo primero. Y a partir de ahí, ponerse en manos de un entrenador o profesional del running o del atletismo para empezar poco a poco. Porque no es decir: “venga, me pongo a correr y dentro de tres meses voy a correr una media maratón”. Eso no es bueno. Lo más probable es que tengas problemas. Y luego se te olvida la fuerza, además. Hay que ir poco a poco, ponerse en manos de quien sabe y hacer lo que te aconsejen. En Internet hay muchos entrenamientos, pero yo no los aconsejo, porque lo que puede ir bien para unos, para otros no. Hay que tener gente que te pueda ver y te pueda guiar.
—Deporte, salud, turismo y economía…
—El deporte es deporte, es salud, turismo y al final, economía.

Únete a nuestro boletín

